Sebastián y Costa, ambos en la treintena, se han propuesto hacer una película sobre uno de los grandes iconos mundiales, Cristobal Colón. Mientras que Sebastián quiere como director darle la vuelta al mito y presentar al Colón obsesionado por el oro, cazador de esclavos y represor de indios, a Costa solo le importa sacar la película adelante con el modesto presupuesto del que disponen, incluso si para ello hay que rodar en Bolivia, uno de los países más baratos y con mayor población indígena de América Latina. Costa, Sebastián y su equipo van a rodar a la ciudad de Cochamba y alrededores, donde la privatización y venta del sistema de aguas de la ciudad a una multinacional está sembrando el descontento entre sus habitantes. (…) Pasado y presente, ficción y realidad, se mezclan y toman forma a través de las decisiones y del enfrentamiento entre dos hombres jóvenes cuyas conciencias les guiarán hasta donde nunca hubieran imaginado. (FILMAFFINITY) 

(Cartel de la película)