Platini pisó un charco. Todo comenzó un 2 de septiembre, cuando se hizo efectiva la sentencia de la UEFA por los recursos presentados por el Celtic de Glasgow por considerar que el FC Sion había alineado de forma indebida a 5 jugadores en sus encuentros de clasificación para la Europa League. El equipo escocés argumentaba que sobre el FC Sion pesaba una sanción de la FIFA por unos hechos ocurridos en 2008, cuando el equipo suizo presionó a Al Hadary para que rescindiera su contrato con el Al Ahly, y no tenía permitido hacer nuevas contrataciones. La Federación Escocesa de Fútbol apoyó al Celtic, que mostró su agradecimiento a través de un comunicado oficial en la página web del equipo.

Fue un pequeño charco, pudo esquivarlo, quizá podía haberse fijado más, pero no había problema, se secaría con el tiempo. El charco en cuestión era el FC Sion, un curioso equipo suizo. Digo curioso porque ostenta el récord de 12 finales de Copa ganadas en otras tantas finales y, sin embargo, sólo suma dos Ligas. El FC Sion luchó contra lo que consideraba una injusticia: los dos partidos se convertían en derrotas por 3-0, habían perdido en un despacho lo que habían ganado sobre el césped, curioso cuando se trata de fútbol. Decidieron recurrir la decisión y acudieron a la justicia ordinaria. Ya había “caso Sion“. Más