Comienza la era Djokovic. Sería un buen titular para el entramado de sensaciones que hemos vivido hoy sobre la Centre Court. Cuando el serbio alcanza un nivel óptimo nadie está a su altura, al menos en este 2011. Podemos establecer como un punto de inflexión la consecución de la Copa Davis el pasado mes de diciembre, o la ayuda de un psicólogo que trata sus problemas con la espontaniedad. Se creía que Nadal podía afianzar su confianza con su tercer triunfo sobre la hierba londinense, desde el punto de vista del realismo eso se presentaba como una utopía.

Más